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Zarpa la regata Mil Millas desde el Port Olimpic

Con un viento de entre 12 y 15 nudos zarpaba este mediodía la regata Mil Millas del Mediterráneo Noroccidental con siete embarcaciones que están rumbo a Ciutadella. Este tramo del recorrido es válido para el trofeo Club Nàutic Ciutadella.

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La salida de la Mil Millas se ha producido sin incidencias, pero ha sido muy rápida. Los veleros se han puesto a navegar de forma muy veloz, gracias al viento térmico de la ciudad de Barcelona que soplaba generoso a la hora de la salida. Los navegantes saben que es una regata larga, una maratón de la vela, y en estas primeras millas los veleros han salido fuerte disfrutando de las condiciones.

Tres son los grandes objetivos prioritarios para los participantes: ganar esta clásica regata a mar abierto, puntuar para el Campeonato de España de Navegación de Altura y conseguir romper el rçecord de la prueba, consistente en un crono de 8 días, 15 horas 40 minutos. Todos los integrantes en la regata ven posible romper este record. ‘Los barcos inscritos son muy buenos, y las tripulaciones, por lo que he visto, muy preparadas. No se ha acortado la distancia de la prueba y las condiciones meteorológicas parecen más propicias que las del pasado año para romper el record, con vientos asegurados en buena parte del trayecto, por lo que puede que alguno de nosotros, en menos de seis días logre llegar a la meta’, nos comentaba un participante.

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En la línea de salida, han estado los veleros, en categoría A2 (navegación en  pareja) la embarcación del RCN Valencia Brujo, de  Alberto de Castro y Jose Luis Francés, un Swan 42 que defiende su palmarés de campeón absoluto, al ganar en tiempo real y compensado la pasada edición;  el velero Talasur-Fandango300, un Archambault 40 patroneado a dúo por Urko Longas y Julio Bernabeau, jóvenes navegantes del CN Portman, expertos en navegación en monotipo J80 y asiduos en los circuitos de navegación de Altura de la zona levantina; la embarcación Granell, Firts 40.7, tripulado por Agustín Granell, con Francisco Moret, un veterano navegante que ya ha participado en otras ediciones de esta regata Trasmed de las 1.000 millas, y fue el ganador de la misma en el año 1985; y los navegantes del RCM de Barcelona Daniel Martín y Bartolomé Pascual a bordo del Sushi Bar, un radical Figaro II, ideal para vientos portantes.

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En categoría tripulación, un trío competitivo al máximo, que hará muy dura la lucha por la victoria, con el  Seven’s Too, velero mallorquín liderado por Pepe Cernuda, un Azuree 33, muy activo estos meses en las regatas mediterráneas con tripulación formada por Carlos González, Fernando Pérez, Dani Alcalde y Román Fabré; el velero catalán del CN Arenys de Mar, Sommi Sis, un Grand Soleil 43 del armador Enric Picanyol con una tripulación experta en navegación de Altura con María Borotau, Joaquín Serra, Lluis Zendrera, Ricard Lavilla y Luis Fernández-Cotero y la tripulación liderada por Enrique Curt, con el apoyo del navegante Santiago García-Gaston, a bordo del The Best Skipper, un Hanse  461 que intentarán superar su propio record de la prueba, actualmente fijada con un crono de 8 días, 15 horas, 40 minutos, establecido por el mismo Enrique Curt en el año 1984.

Todos los inscritos ya luchan por el Campeonato de España de Altura, en categorías A2 y tripulación.

 

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Wallys y Maxis se citan en Menorca en mayo

Las clases Wally y Maxi 72 tienen una cita el próximo mayo en Menorca en una de las seis pruebas que conforman el circuito Med Trophy, una de las regatas más exclusivas del Mediterráneo junto a Saint Tropez y Porto Cervo.

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Foto apertura: Jesús Renedo / Consell Insular de Menorca
 

La II regata Menorca Maxi se celebra en Menorca del 26 al 32 de mayo impulsada por el Consell de Menorca y organizada por el Club Marítimo de Mahón. La competición cuenta hasta la fecha con un total de 15 embarcaciones confirmadas, diez de las cuales son de la Classe Wally, la gran estrella de la edición anterior. Tanto la elevada participación, con dos embarcaciones más que en 2014, como la tipología de los barcos garantizan el espectáculo en aguas del Puerto de Mahón.

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La celebración de la regata y tal concentración de embarcaciones de las más exclusivas emplazará también a las mejores tripulaciones del mundo entre las que se encuentran regatistas campeones de la Copa América, de la Vuelta al Mundo y de las competiciones olímpicas.

Si el año pasado asistió la J Class como invitada, en esta ocasión será la Maxi 72 Class, una categoría una eslora máxima de 72 pies (22 metros). Esta Clase, de nueva creación, pertenece a la IMA (International Maxi Association). Uno de sus objetivos es potenciar la figura del armador-patrón para reforzar el aspecto deportivo. La Menorca Maxi es una de las seis regatas integradas este año en el Circuito Mediterráneo (MED Trophy) donde participan embarcaciones de esta clase. Desde que se publicara el Anuncio de Regata se han inscrito 5 embarcaciones Maxi 72 Class para navegar en aguas de Menorca.
 

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Por su parte, la Clase Wally es la mayor flota de grandes cruceros de regatas de más de 24 metros que existe en el mundo, un selecto club que atrae a los propietarios y fascina a los espectadores. Son barcos extremadamente exclusivos, diseñados a medida y capaces de combinar un excelente comportamiento en competición, un excepcional confort, tecnología punta y diseño contemporáneo. Un equilibrio perfecto entre estética y tecnología que ha convertido a Wally, por méritos propios, en un auténtico icono tanto para los amantes del diseño como para los apasionados de la navegación. En la actualidad apenas hay 45 embarcaciones como estas en todo el mundo, lo que transmite una idea de la exclusividad de esta regata. Son barcos muy ligeros y veloces, pudiendo superar los 25 nudos de velocidad.

Impresionantes las imágenes resumen 2014. Mira el VIDEO.

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Enterprise, ganador absoluto del Trofeo Illes Balears Clàssics

Albert Kusac y su tripulación del Enterprise de 1939 se han hecho con el trofeo absoluto de los clásicos de Baleares por 26 segundos de ventaja sobre el Manitou, de 1937, en un cierre espectacular de regata.

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Enterprise (1939) supera al Manitou (1937) por 26 segundos y se corona como ganador absoluto. El Marigan (1898) consigue su tercera victoria consecutiva en la clase Época Cangreja y el Stella Polare (1965) no da opción en Clásicos. Fátima (1970) acaba con la supremacía del ruso Tichiy Don en Espíritu de Tradición.

En la edición más numerosa de su historia, el Trofeo Illes Balears Clàssics cerraba el evento con un viento térmico del SO de Fuerza 2-3 que, aunque tardó más de la cuenta en establecerse, se ajustó perfectamente a las características de la flota.

Manuel Nadal, director de la regata, no dudó en calificar el XX Trofeo Illes Balears Clàssics, como “el mejor de todos los celebrados hasta la fecha”, tanto por el número de inscritos (51), en representación de ocho países, como por la calidad de los barcos y sus tripulaciones. “Además -añadió- hemos tenido una gran variedad de condiciones meteorológicas”, lo que, a su juicio, otorga un mérito mayor a los ganadores, que han tenido que bregarse con ventolinas de SE el primer día, duras rachas de NE y lluvia el segundo, y el clásico Embat (SO) en la regata de cierre. “Hemos ofrecido un gran espectáculo”, concluyó.

Las clases Espíritu de Tradición, Clásicos y Época Marconi concluyeron su participación en la Illes Balears con un recorrido de 16,70 millas, cuyas balizas estaban situadas en Ses Illetes y Cala Figuera, en el límite occidental de la bahía, mientras que los barcos de Época con aparejo de cangreja y los monotipos Dragón con casco de madera realizaron un recorrido triangular de 11 millas. La Vela Latina, que se estrenó tras el frustrado intento de ayer, compitió sobre un circuito de 6,90 millas consistente en una ceñida y una empopada.

ÉPOCA CANGREJA (Hasta 1950)

El Marigan (1898), patroneado por Tim Liesenhoff, del Real Club Náutico de Palma, revalidó la victoria obtenida los dos últimos años al superar al Hispania (1909) por tres minutos en tiempo compensado. El que fuera velero de Alfonso XIII, armado por la Fundación Isla Ebusitana y patroneado por José Francisco Rábade, navegó en cabeza de la flota con viento libre durante y cruzó la línea de llegada en primera posición las tres jornadas de competición, pero la aplicación del rating que permite enfrentarse a barcos de diferentes características lo relegó siempre por detrás del Marigan. El Hispania está optimizado para regatear sin hándicap contra sus casi gemelos de la clase FI15 y se ve muy perjudicado por la diversidad de la clase Época Cangreja. La segunda posición en la general fue para el Kelpie of Falmouth (1928) y la tercer a para el santanderino Gipsy (1927), de Ricardo Rubio, sorprendente ganador de la dura manga del sábado, con lluvia y vientos que alcanzaron los 20 nudos. El Hispania terminó cuarto.

ÉPOCA MARCONI (Hasta 1950)

Albert Kusac y su tripulación del Enterprise (1939), del Real Club Náutico de Palma, dieron la campanada en la clase Época Marconi al superar al Manitou (1937), de Phil Jordan, líder de la general los dos primeros días. Ambos veleros concluyeron el Trofeo Illes Balears empatados a cinco puntos, pero los de Kusak hicieron valer su mayor número de victorias (2, frente a sólo una de su rival) para adjudicarse el triunfo en su clase y el premio especial Club de Mar Mallorca al ganador absoluto. La tercera posición fue para el Halloween (1926), el barco de mayor eslora de esta categoría. La prueba de hoy fue una de las más emocionantes de la Illes Balears. Los cinco primeros barcos cruzaron la línea de llegada en una horquilla de once minutos. La ventaja en compensado del Enterprise sobre el Manitou, famoso por haber pertenecido al presidente de EEUU John Fitzerald Kennedy, fue de sólo 26 segundos, apenas un suspiro que, sin embargo, marcó la diferencia entre la victoria y la derrota.

CLASICOS (De 1950 a 1975)

El Stella Polare (1965), cuarto en la regata final, se alzó con el triunfo en la categoría de Clásicos. El barco, comandado por el capitán de fragata de la Marina Militar Italiana Maurizio Filippini, tuvo el domingo su actuación menos afortunada, pero supo administrar la renta obtenida en las mangas del viernes y el sábado, en las que fue segundo y primero. El Capricia (1963), patroneado por Fabio Divina y perteneciente también a la Armada de Italia, se adjudicó el subcampeonato merced a su regularidad (tres terceros), seguido del Emeraude (1975), el barco de casco de aluminio de Vittorio Cavazzana, ganador de la Illes Balears Clàssic en las ediciones de 2008 y 2010, y de la Copa del Rey Panerai del Club Marítimo de Mahón en 2006, 2007 y 2010. El Corsaro II, del capitán Marco Mazzini, pagó cara la rotura del génova que le obligó a retirarse de la regata del sábado y a suma r 10 puntos que cercenaban cualquier posibilidad de acceder al podio. Sus victorias parciales del primer día y de hoy fueron baldías.

ESPÍRITU DE TRADICIÓN

Fátima (1970), de Diego Caro, con pabellón del Club de Mar, demostró ser el barco de la clase Espíritu de Tradición en mejor forma. Tres regatas y tres victorias claras, sin discusión, que ponen fin a la increíble racha del ruso Tichiy Don (1981), de Eugeny Panevin, ganador de las seis últimas ediciones (de 2008 a 2013) de la Illes Balears Clàssics. La irrupción del velero de Caro, buen conocedor de la Bahía de Palma, y del Pas Encore (2005), de Eduard Salas, segundo en la general, han revolucionado esta clase en la que compiten embarcaciones que, sin ajustarse a las reglas de los Clásicos (fabricación madera o metal), conservan sus líneas. Panevin, con todo, consiguió clasificarse en la tercera posición.

VELA LATINA

Los botes y llaüts de Vela Latina tuvieron que esperar a la última jornada para competir, después de que ayer sus armadores renunciaran a navegar por razones de seguridad. El Savanna, de Antonio Jover, se impuso en la clase Llaüts. En la versión Regata, el Ancora, de Moisés de Pablos, fue el único barco que terminó la prueba. Por su parte, el Nostra Mar, de Mercé Mora, se adjudicó la Illes Balears Clàssics en la categoría Open con apenas medio minuto de ventaja sobre el Brando, de Jaume Amengual, impulsor de la inclusión de la vela tradicional balear en la regata del Club de Mar y de la exposición de modelos navales de Mestre Guillem Amengual que permanecerá abierta en la sede social de esta entidad hasta el próximo jueves, 21 de agosto.

DRAGÓN / RI CLÁSICOS

La clase Dragón no sufrió modificación alguna tras la última jornada. El Thalatta, del sueco Thomas Tillbert, en representación del Club Nàutic Sa Ràpita, se proclamó campeón con una holgada ventaja de seis puntos sobre el Rogue, del patrón holandés Rom Loopik, y once respecto al Dragonera, de Robert Holthuizen, que fue tercero. En esta categoría se disputaron cuatro mangas. Por su parte, el Munga (1974), de Antonio Oliver Reus, obtuvo la victoria en la clase RI Clásicos.

DECLARACIONES

La tripulación del Enterprise, armado por Albert Kusak, se mostraba feliz por la victoria conseguida en la última prueba y que la ha convertido en ganadora absoluta del XX Trofeo Illes Balears Clàssics. Juan Ignacio Merayo destacó quela jornada ha sido muy dura, con cambios constantes en la fuerza del viento y muy reñida”. Merayo explicó que la regata ha estado especialmente marcada por la rivalidad con el Manitou, que lideraba desde el primer día la clasificación en Época Marconi. “El Manitou no nos ha dado muchas oportunidades, dominando el 80% de la prueba con un gran planteamiento. Ha sido una regata muy reñida y finalmente, por fortuna, hemos podido adelantarles por la popa y ganar tres metros de ventaja con respecto a ellos, no más”, ha explicado.
 
Diego Caro, armador del Fátima, señaló que “la regata ha sido maravillosa”. “El día nos ha vuelto a sorprender esta vez con un viento de entre 10 y 12 nudos que nos ha permitido navegar muy bien”. Para Caro la clave de la regata ha sido “salir primeros y llegar primeros” bromeaba. El armador ha reconocido que la clase Espíritu de Tradición también ha estado “muy competida con barcos de gran envergadura, pero hemos podido ir defendiéndonos en las ceñidas y al final todo ha ido bien”. En opinión de Caro, la vigésima edición de la Illes Balears Clàssics “ha conseguido reunir una flota muy importante en número y de un alto nivel que confirma el buen trabajo que está haciendo el Club de Mar Mallorca con la regata”.

El capitán del Stella Polare, Mauricio Filippini, celebraba la victoria con su tripulación en el pantalán. “La regata ha sido muy reñida. Hemos tenido tres días muy intensos de competición, especialmente el segundo, y la lucha ha sido constante con los todos los barcos de la flota, especialmente con nuestro gemelo, El Corsario II”, destacó. Para Filipini, la clave de la victoria se encuentra “en la fortuna que hemos tenido, porque se han producido muchos roturas en muchas embarcaciones y nosotros hemos llegado a puerto sin haber sufrido problemas”, recalcó.
 

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